Smartflower POP-e para la recarga de vehículos eléctricos

La pasada semana, con motivo de la celebración en Madrid de la Feria GENERA 2016, tuve la ocasión de ver en primera persona el espectacular sistema fotovoltaico Smartflower, una enorme flor cuyos pétalos son paneles fotovoltaicos que se pliegan, abaten y giran buscando la mejor incidencia de los rayos solares. La verdad es que este sistema llama mucho la atención, aúna diseño y soluciones como el sistema de autolimpieza o repliegue en caso de fuertes vientos, pero no es para todos los públicos ni para todos los bolsillos…

Centrándonos en el ámbito de la electromovilidad, Smartflower ha desarrollado el modelo POP-e, la misma «flor» que en el resto de modelos pero sin el conjunto de baterías (4,6 kWh o 11,8 kWh) y con los componentes de control necesarios así como dos tomas de conexión (Schuko y Tipo 2). Podemos decir que el Smartflower POP-e recarga vehículos eléctricos con energía fotovoltaica.

Según sus creadores, austriacos con bastante experiencia en el sector de la energía, la idea de este POP-e es generar energía solar limpia y promover la movilidad libre de emisiones. Para ello, este sistema fotovoltaico todo en uno se combina con una estación de recarga para vehículos eléctricos. Algunos aspectos técnicos son sus 18 m2 de módulos fotovoltaicos en forma de abanico, capaces de plegarse cuando el sistema se desconecta o en caso de fuertes rachas de viento, unos 3.400-6.00 kWh generados dependiendo de su ubicación, 2,31 kWp de capacidad nominal y una potencia de salida para la carga de coches eléctricos de hasta 22 kW, 400V y 32A. Como decía, lleva instalados unos conectores Schuko (230V para cargar bicicletas o coches a carga lenta) y Tipo 2 (IEC 62196 o Mennekes).

Si podemos ponerle un «pero» a este sistema es la imposibilidad de cargar directamente un vehículo eléctrico con energía limpia almacenada en sus baterías, y no solo porque la versión POP-e no lleve almacenamiento incorporado, si no que sus propios creadores han optado por esta solución. La razón que nos han dado, prefieren que el comercio o la vivienda en cuestión tengan energía limpia mediante el Smartflower, y que el vehículo eléctrico se abastezca de la red (aún estando conectado al POP-e), equilibrando la energía consumida limpia con la del mix eléctrico. Además las baterías instaladas en otros modelos no serian capaces de llenar «el deposito» de un coche eléctrico medio. Otra cuestión según ellos es el tiempo que tardaría la recarga si se cogiese la electricidad directamente de la flor, o el problema que tendría un segundo coche si llegase y se encontrara con la batería del POP-e vacía.

En lo que no podemos poner ninguna pega es en el original diseño del Smartflower POP-e, siendo una autentica «tarjeta de visita verde», y estando especialmente indicado para administraciones públicas, centros comerciales, hoteles, restaurantes o empresas con visión de futuro, en definitiva, todos aquellos lugares donde se quiera dejar patente que el concepto de sostenibilidad se ha puesto en marcha.

 

 

 

Firma articulo 2

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies