Barcelona apuesta por la movilidad eléctrica
Desde hace unos años, la movilidad de las ciudades ha suscitado un interés creciente por parte de las administraciones a medida que la sensibilidad ecológica de los ciudadanos y los problemas por contaminación, con sus consecuencias sobre la salud, ganaban importancia y visibilidad. Madrid y Barcelona son las principales ciudades de nuestro país donde estos problemas han llenado portadas, con imágenes por todos conocidas de las nubes de contaminación o «boinas»que cubren la ciudad, llegando a ser necesario la activación de sistemas de emergencia en la capital.
Esta situación ha llevado a reevaluar el transporte por parte de las administraciones locales, siendo las principales impulsoras de la movilidad eléctrica en nuestro país. Pero, ¿cómo están impulsando el cambio? Cojamos el caso de Barcelona.
Buses eléctricos
La ciudad condal es una de las participantes del proyecto ZeEus (Zero Emission Urban bus System), un proyecto europeo donde participan 10 ciudades y que busca evaluar las diferentes opciones de transporte público eléctrico, así como facilitar la cooperación público-privada al respecto.
En el caso de Barcelona, esto se traduce en cuatro autobuses 100% eléctricos: dos modelos i2e de la empresa vasca Irizar y dos Solaris Urbino 18e de la empresa polaca Solaris Bus&Coach. Los dos i2e se encuentran ya operativos desde el 18 de Agosto de 2014, mientras que los Solaris Urbino se esperaba su incorporación en verano de 2015.
Los i2e de Irizar son autobuses estándar de 12 metros de longitud propulsados por un motor de 180kW alimentados por baterías sodio-níquel de 376kWh de capacidad, lo que les da una autonomía de 200-250km, cargándose por la noche en cochera mediante un enchufe Combo standard de 125A.
Por su parte, los Solaris Urbino 18e cuentan con un motor de 270kW y se espera que vengan asociados a estaciones de carga rápida de 400kW en parada terminal, donde cargarían con un pantógrafo retráctil. Este sistema ha sido diseñado por Endesa, que también participa en el proyecto.
Se estima que, mediante estos modelos se ahorrarán hasta 318 toneladas de CO2 al año. No obstante, todavía se está estudiando su viabilidad en verano, cuando la autonomía de las baterías cae debido al uso del aire acondicionado.

Bicicleta
Barcelona es una de las ciudades que más ha apostado públicamente por la bicicleta como método de transporte privado, pese a que la forma en que los diversos consistorios lo han aplicado no haya sido todo lo homogénea que debiera. Desde 2007, la ciudad cuenta con un sistema de alquiler de bicicletas para el transporte urbano, al cual se llamó Bicing, y el objetivo del Ayuntamiento es triplicar la red actual de carriles bici, pasando de 116km a 308km.
En Julio de 2014 se presentó al público el Bicing eléctrico, con un modelo fabricado por diversas empresas (Neodi para el diseño, Ecobike para el ensamblaje, AFT para el cuadro, Mundilec para la batería y Circontrol para los anclajes) que cuenta con un chasis de aluminio de 23kg y batería integrada de litio con autonomía de 40km y una velocidad máxima de 20km/h (cabe decir que el motor es un asistente, y no funciona si no se pedalea) y que de momento está en fase de pruebas con 300 unidades y 45 estaciones.
No obstante, los números son caprichosos: los últimos estudios muestran un aumento de los desplazamientos en bicicleta de un 15’5% pero una disminución del número de abonados al Bicing. Especialmente negativos son los números del servicio de bicicletas eléctricas, que no acaba de despegar. La razón, apuntan, sería el elevado coste de la suscripción, así como la poca disponibilidad de estaciones para aparcarlas (no todas las estaciones de Bicing están preparadas para ello), lo que le restaría atractivo al servicio enfrente al Bicing tradicional o la bicicleta privada.

Coche eléctrico
Barcelona lleva unos años apostando, de forma tímida pero constante, por el coche eléctrico. Así, la ciudad cuenta con 303 puntos de recarga de uso público, de los cuales 10 son de recarga rápida. Además, la ciudad cuenta con importantes ventajas que buscan extender el uso del VE también entre los habitantes de la periferia que trabajan en la ciudad, un colectivo que año tras año va en aumento: descuentos en el impuesto de circulación de hasta el 75%, gratuidad de la zona azul, uso del carril Bus-VAO-Eco… no obstante, diversas organizaciones y usuarios han destacado el mal estado de algunas de las instalaciones(hasta un 20% de las mismas), así como el mal uso que se hace a veces, usando las estaciones como aparcamiento o de carga y descarga.
En cuanto a la motocicleta eléctrica, la empresa catalana Cooltra ha presentado un servicio de alquiler de ciclomotores eléctricos que se pueden alquilar por minutos vía app y que actualmente cuenta con hasta 250 motos eléctricas repartidas por el centro de la ciudad. Además, la Guardia Urbana de Barcelona cuenta desde el año pasado con hasta 30 motocicletas eléctricas modelo C Evolution de BMW con los que se espera ahorrar 121 toneladas de CO2 al año, y se espera poder sustituir las 198 motocicletas del cuerpo por modelos eléctricos en los siguientes cuatro años.
Además, la ciudad acoge desde 2011 la Expoelectric, la que se considera la mayor feria de vehículos eléctricos del sur de Europa, que en 2014 recibió hasta 18.000 visitantes. Además, este año se celebrará también la 80eDays, la vuelta al mundo en coche eléctrico, la cual arrancará el 16 de Junio desde Barcelona.
A todo esto, hay que sumarle un rumor muy extendido, y es que diversas fuentes apuntan a que Tesla Motors podría abrir su primera tienda en España en la ciudad condal, concretamente en los alrededores de Sagrada Familia. Eso, unido a que los primeros supercargadores Tesla se han instalado en Girona y Tarragona (al norte y sur de la ciudad), permiten a los expertos del sector tener opiniones muy positivas al respecto.
En definitiva, estos últimos años la ciudad de Barcelona apuesta por la movilidad eléctrica en todas sus formas, con mayor o menor intensidad, en colaboración con los municipios del Área Metropolitana. Aunque las previsiones son positivas, todavía queda mucho por hacer y se necesita tiempo para poder ver los resultados. Lo que está claro es que ciudades como Barcelona y Madrid van a seguir apostando por estas políticas, liderando el número (creciente) de municipios que apuestan por la movilidad eléctrica para mejorar la calidad de vida de sus habitantes y, de paso, de toda la sociedad.
Roger Liarte Pérez, colaborador Electromovilidad.

